Prog. de radio de Antonio del Toro. Cap. IV

LA BOVEDA CELESTE

 

EL COSMOS ES TODO LO QUE ES O LO QUE FUE O LO QUE SERA ALGUNA VEZ. Nuestras contemplaciones mas tibias del cosmos nos conmueven: un escalofrío recorre nuestro espinazo, la voz se nos quiebra, hay una sensación débil, como la de un recuerdo lejano, o la de caer desde lo alto. Sabemos que nos estamos acercando al mayor de los misterios.

El tamaño y la edad del cosmos superan la comprensión normal del hombre. Nuestro diminuto hogar planetario esta perdido en algún punto entre la inmensidad y la eternidad. En una perspectiva cósmica la mayoría de las preocupaciones humanas parecen insignificantes, incluso frívolas. Sin embargo nuestra especie es joven, curiosa y valiente, y promete mucho. En los últimos milenios hemos hecho los descubrimientos mas asombrosos e inesperados sobre el cosmos y el lugar que ocupamos en el; seguir el hilo de estas exploraciones es realmente estimulante. Nos recuerdan que los hombres han evolucionado para admirarse de las cosas, que comprender es una alegría, que el conocimiento es requisito esencial para la supervivencia. Creo que nuestro futuro depende del grado de comprensión que tengamos del cosmos en el cual flotamos como una mota de polvo en el cielo de la mañana.

Con estas palabras empieza la magistral obra del gran astrónomo y divulgador que fue Carl Sagan, la persona que trasmitió a toda una generación el interés y la inquietud por el conocimiento, con ese suyo particular modo de expresar sentimiento como si estuviera hablando en poesía.

Desde aquí queremos dedicarle nuestro humilde homenaje.

En los programas anteriores hemos alcanzado a ver con nuestra mirada a todas esas cosas que pasan en el sistema solar. Con todo ello hemos aprendido a ver muy lejos, pues las cosas que ocurren en los planetas están a cientos y miles de millones de kilómetros. Pero pensad también que por mucho que se nos haya ensanchado el sentido de la perspectiva y por eso ahora podemos ver en la profundidad del espacio, nuestras miradas aun no han salido del barrio. La luz que nos llega de objetos que están mas allá del sistema solar procede de lugares tan lejanos que dejan reducido a un punto todo lo que llevamos aprendido hasta ahora, pues eso es precisamente todo lo que veríamos si pudiéramos ver nuestro sistema solar desde cualquiera de las estrellas que vemos en el cielo.

La estrella mas cercana esta a mas de 4 años luz de nosotros, eso quiere decir que su luz ha tardado todo ese tiempo en llegarnos viajando a la increíble velocidad de 300 000 Km. /gs. Si quisiéramos expresar un año luz en Km. resultaría algo así como 9 billones con lo cual ante estas distancias tan inmensas, nuestro querido sistema solar que nos parecía tan grande, ha quedado reducido a algo muy pequeño.

En el cielo se pueden ver a simple vista unas 3000 estrellas, pero son muchísimas mas pues el ojo humano solo ve hasta la 6ª magnitud, pero en cualquier caso solo vemos las estrellas que están en la zona de la galaxia donde se encuentra el sol, y sus distancias se podrían medir hasta en cientos de anos luz, mientras que a la galaxia se le estima un diámetro de 100 000 años luz y de allí proviene la luz de esa franja nubosa a la que llamamos vía Láctea y que no es otra cosa que millones y millones de estrellas increíblemente alejadas, estimándose su numero en unos 200 000 000 000 solo en nuestra galaxia.

De todas las estrellas mas cercanas que son las que vemos, su brillo no siempre tiene que ver con la distancia a la que se encuentra pues su brillo absoluto lo determina la edad y lo masiva que sea la estrella, siendo en general azules las mas jóvenes y rojas las mas viejas. Así la estrella más cercana que es alpha centauri, no es ni mucho menos la estrella más brillante del cielo, y en cambio si lo es sirio a pesar de estar situada a el doble de distancia.

Con todas ellas se agrupan en constelaciones pero solo para dividir el cielo por zonas pues como vemos las estrellas de una constelación no están todas a la misma distancia sino que se nos muestra con esa forma desde nuestra perspectiva y las distancias pueden llegar a ser muy distintas. Pero si que nos viene muy bien el poder reconocer figuras en el cielo porque así podemos apuntar nuestras miradas y nuestros telescopios hacia otros objetos del cielo que no son estrellas, entre los que podremos distinguir nebulosas, cúmulos y galaxias.

De esta manera hay constelaciones que reconocemos como del cielo del verano y otras que mas o menos a la misma hora podemos ver en invierno y que podemos identificar haciendo uso del planisferio. Pero hay que decir que una constelación es algo más que un dibujo en el cielo formado por ciertas estrellas que destacan por su brillo, sino que es una zona del cielo, es lo que podríamos llamar los países del cielo, que vienen bien representados en cualquier mapa estelar.

Dentro de cualquiera de estas zonas a las que llamamos constelaciones y siempre guiados por el planisferio o por un mapa del cielo que nos indique donde están los objetos, podemos estudiar varios tipos de ellos.

Para empezar lo mas fácil de ver en el cielo son las estrellas, y aunque aparentemente parezcan todas iguales, podemos comprobar que no es así al observarlas al telescopio, pues en seguida resalta su color que pueden ser azules, amarillas o rojas, además algunas de ellas se llaman variables, porque la intensidad de su brillo esta sometido a variaciones periódicas; otras muchas son las llamadas estrellas dobles, que son sistemas estelares de dos o mas estrellas que se nos presentaran casi siempre de distinto color. De este tipo la más famosa de todas es mizar y alcor que se encuentra en el centro de la cola de la osa mayor pues cada una de ellas se puede desdoblar en otras dos.

Otro tipo de objetos son los cúmulos. Estos a diferencia de la imagen siempre puntual de una estrella, son algo extensos y de  brillo débil, y están formados por una aglomeración de estrellas que puede llegar a tener millares o millones de ellas. Son objetos pertenecientes a nuestra galaxia pero su naturaleza no siempre obedece a la misma causa.

Hay un tipo de objetos difusos llamados nebulosas, alguna de ellas como la gran nebulosa de Orión se puede ver a simple vista o con prismáticos pero la mayoría de ellas requieren un buen telescopio y destreza para manejarlo. Las hay de dos tipos: nebulosas de emisión y nebulosas planetarias.

Las primeras son nubes enormes de gas y polvo en cuyo interior se están formando estrellas aunque este proceso puede durar millones de años, y es por la luz de estas estrellas que podemos ver la nebulosa de la que nacieron al ionizarse el gas muy disperso que contiene.

En cambio las nebulosas planetarias son los restos antiguos o recientes de la muerte de una estrella ya sea en un acontecimiento violento como la explosión de una supernova o por la dispersión de las distintas capas de la estrella en el espacio al cesar su actividad por agotamiento.

Y por ultimo están las galaxias, que son objetos que están fuera de la vía Láctea y son estructuras similares a nuestra galaxia que están increíblemente alejadas; la mas cercana de todas esta a mas de 2 000 000 de años luz y por eso se la puede ver incluso a simple vista, es la llamada M 31 o simplemente la galaxia de Andrómeda. Las nubes de Magallanes en el hemisferio sur también son dos galaxias cercanas a la nuestra. Las demás son estructuras tan lejanas que solo se pueden ver con telescopios y muchas de ellas solamente con grandes aumentos.

Todos estos objetos se llaman de cielo profundo y están recogidos en varios catálogos en los que normalmente se los denomina con un número. Uno de estos catálogos lo edito charles Messier en el siglo 18 y recoge 109 objetos de tipo nebuloso que hubieran podido confundirse con cometas, y por eso todos estos objetos llevan la M de Messier delante.

Así al norte de Orión encontraremos a M1 o nebulosa cangrejo que son los restos de una supernova que ocurrió en el año 1054, que curiosamente fue registrada en varios lugares del mundo pero no en Europa.

En Orión esta la mas representativa de las nebulosas de emisión, se trata de M42 o gran nebulosa, que es un lugar donde están naciendo estrellas desde hace millones de años, y presenta al telescopio una estructura muy llamativa.

También cerca de Orión y en este caso al noroeste encontramos el precioso cúmulo abierto de las Pléyades o M45, un lugar de estrellas muy jóvenes en donde todavía se están formando otras.

Otros ejemplos de cúmulos muy vistosos son M13 en Hércules o el cúmulo del pesebre M44 en cáncer.

Si miramos hacia la zona de sagitario estaremos mirando hacia el centro de nuestra galaxia y en esa zona hay gran cantidad de nebulosas, entre ellas están M8 o la laguna, M 17 o nebulosa omega, M20 o nebulosa trífida.

También podemos encontrar nebulosas en el cielo estival en las constelaciones de cisne y de la lira, como la nebulosa del anillo M57 o las nebulosas  M27 Dumbell , el velo o Norteamérica.

En cuanto a las galaxias, la primera y ya nombrada M31 que se localiza entre las constelaciones de Casiopea y Pegaso en una zona llamada Andrómeda, y es muy fácil de localizar con unos prismáticos.

Otras galaxias son M33 en la constelación del triangulo, M51 o galaxia del remolino en perros de caza, y la bellísima galaxia del sombrero o M104 en virgo.

Y así hasta 109 denominados como objetos Messier repartidos entre el cielo estival y el del invierno.

Con todos  estos objetos por descubrir creo que hay suficiente material como para  enamorarse del cielo admirando todas esas maravillas que el universo creó alguna vez y que nosotros podemos ver ahora después de miles o millones de años, pues pensemos que cuando la luz de algunos de los astros que vemos partió hacia nosotros, los hombres solo eran un proyecto que aun no se había bajado de los árboles.

Por lo tanto y recordando de nuevo a Carl Sagan:

… Y luego, hace solo un momento, unos determinados animales arbóreos se bajaron de los árboles y se dispersaron. Su postura se hizo erecta y se enseñaron a si mismos el uso de herramientas domesticaron otros animales, plantas y el fuego, e idearon el lenguaje. La ceniza de la alquimia estelar estaba emergiendo ahora en forma de consciencia. A un ritmo cada vez mas acelerado invento la escritura, las ciudades, el arte y la ciencia y envió naves espaciales a los planetas y a las estrellas.

ESTAS SON ALGUNAS DE LAS COSAS QUE LOS ATOMOS DE HIDROGENO HACEN SI SE LES DA QUINCE MIL MILLONES DE AÑOS DE EVOLUCION COSMICA.

No olvidemos que…

Somos material estelar que se contempla a si mismo y medita sobre las estrellas y como tal deseamos regresar ellas.

Yo también regresare para estar con vosotros en sucesivos programas para contaros mas cosa interesantes del cielo esperando contar con vuestra participación por medio del E-MAIL para hacernos preguntas, o decirnos si os gusta mucho o poco el programa o…en cualquier caso hacernos saber que estáis ahí al otro lado escuchándolo. Hasta entonces recibid como siempre un saludo

***  EN LAS ESTRELLAS

 

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